La participación infantil ante el desafío de la diversidad cultural.

Manfred Liebel e Iven Saadi. Compararemos conceptos y prácticas de participación infantil en contextos culturales diferentes. ¿El rol activo y las responsabilidades que se conceden a la niñez en culturas “no occidentales” pueden entenderse como modalidades de participación que posiblemente van más allá de los conceptos “occidentales” de la misma? Primero estudiaremos el concepto de participación de manera semántica y compararemos otros para problematizar ciertos aspectos del discurso “occidental”. Después hablaremos de la participación infantil y de la relación con jerarquías generacionales. Debatiremos las variantes de la práctica participativa con y de niños. Nos preguntamos si la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas abarca de manera adecuada las dimensiones de participación infantil en diferentes culturas. Finalmente nos abocaremos al tema de la participación política.

¿De qué formas puede comprenderse la participación política de niñas y niños? Es considerado un logro especial el hecho de que, mediante los derechos de participación que por primera vez se concede a los niños, la CDN haga posible su participación en procesos políticos. Sin embargo, es menester analizar si la forma en que se conciben estos derechos realmente hace justicia al rol que en la realidad desempeñan niñas y niños como actores en los diversos contextos políticos, sociales y culturales. Es cierto que el artículo 12 de la CDN establece el derecho general de los niños de ser escuchados en todos los asuntos que les afecten. Pero en la práctica son muy pocos los indicios que nos harían pensar que este derecho se entienda como una participación política plena (Hinton, 2008: 287). De hecho, la interpretación predominante de los derechos a la participación política establecidos por la CDN se basa en el concepto occidental de infancia que supone que los niños todavía no son aptos para la vida política y que hay que prepararlos poco a poco, de modo que el poder que se les concede está sujeto a “condiciones establecidas por adultos” (John, 1995: 106, y 2003). Por consiguiente, lo que en general se hace es crear proyectos y modelos de participación específicos que se distinguen claramente de la actuación política de los adultos y que se realizan o deben realizarse al margen de ésta, sin que tengan, por tanto, impacto real alguno sobre la comunidad política.

en rio salado,hidalgo

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